Mi nombre es Gabriela Cappoccioni y Aquaglam no nació en un escritorio, nació de una observación constante y de una pregunta que me hacía cada vez que visitaba un consultorio: ¿Por qué el personal de salud tiene que conformarse con uniformes rígidos y sin forma?
Recuerdo perfectamente cuando decidí dar el primer paso. Veía a médicos y odontólogos vestidos con prendas que no les hacían justicia ni a su esfuerzo ni a su imagen profesional. Entendí que el uniforme no era solo ropa.
Hoy, me llena de orgullo decir que Aquaglam es una marca venezolana que compite con estándares internacionales. No solo hemos logrado que un jogger médico se vea bien, sino que hemos creado una comunidad de profesionales que, al igual que yo, creen que la excelencia también se proyecta en la imagen.
Cuando eliges una de nuestras piezas, no solo estás comprando un uniforme; te llevas mi compromiso personal de acompañarte en cada guardia, en cada cirugía y en cada consulta con la comodidad y el estilo que mereces.